La Asociación Bancaria Costarricense (ABC) se constituyó en diciembre de 1983, producto de la iniciativa de un grupo de Bancos Privados y Sociedades Financieras, quienes percibieron la necesidad de crear un organismo que velara, por los intereses del Sector Financiero Nacional, de manera permanente.
Los deseos de asociarse, sin fines de lucro y con un especial interés de fomentar y vigilar la actividad bancaria, fueron compartidos por el Banco Agroindustrial y de Exportaciones, S.A., Banco Costarricense de la Cooperación, S.A., Banco de la Construcción, S.A., Banco del Comercio, S.A., Banco de Santander, S.A., Banco Interfín, S.A., Banco de América, S.A., B.C.T. de Finanzas, S.A., Corporación Costarricense de Financiamiento Industrial, S.A., y Divisas de Centroamérica S.A., los cuales se constituyeron en las diez entidades fundadoras de la ABC.
Las pautas iniciales, de conformidad con las políticas de la nueva Organización, las dio el Lic. Ernesto Rohrmoser García, en calidad de primer Presidente de la Junta Directiva de la Asociación.
Los primeros esfuerzos se orientaron hacia el fortalecimiento de la ABC como órgano gremial y la definición de las necesidades de los asociados, con el propósito de buscar soluciones.
Al cabo de dos años de labor, la ABC logró ubicarse en una importante posición dentro del Sector Financiero Nacional, mediante una activa participación, junto con el Banco Central de Costa Rica, en la elaboración de los Programas Crediticios de 1985 y 1986. Asimismo, contribuyó con la Autoridad Monetaria en el desarrollo de un Sistema Integrado de Información y de una Oficina de Control de Precios Internacionales.
Con el incremento del número de entidades miembros, la Asociación sintió la imperativa necesidad de estrechar, aún más, sus relaciones con los organismos internacionales, a fin de desarrollar programas de capacitación bancaria; crear un Fondo de Garantía para los inversionistas de los Bancos Privados y establecer un mercado intercambiario de dinero.
La Asociación, durante veintisiete años, ha asumido una posición fundamental en el diseño de políticas de desarrollo y estabilidad del Sistema Bancario Nacional, producto de una labor seria y responsable.
La Asociación Bancaria Costarricense considerando que las organizaciones gremiales no pueden permanecer al margen de las nuevas corrientes de cambio y consciente de la necesidad de efectuar una labor integral, que no se circunscriba al giro bancario, asumió la representación de los Grupos Financieros, lo cual le ha permitido crecer tanto como el Sistema mismo, consiguiendo la especialización en diversas áreas como pensiones, mercado de valores, operación de tarjetas de crédito, arredamiento, seguros entre otros; logrando una posición consolidada como órgano gremial, en el Sector Financiero Costarricense.
El concepto de integración seguirá marcando la pauta de la actividad gremial de la ABC, por cuanto las barreras naturales y conceptuales del proceso de consolidación, en el que se encuentra inmerso el Sistema Financiero Nacional, podrán removerse sólo mediante una visión armonizada.
La Asociación, con la madurez que deparan veintisiete años de labor, continuará defendiendo y armonizando los intereses de los Grupos Financieros Costarricenses.







